Agua, cielo, tierra.
Tres elementos que encierran
todo lo que es la belleza.
Agua fresca, cristalina, inquieta,
al descender por la ladera
por barrancos y cascadas,
donde se rompe y al caer
canta con toda su fuerza
llevando las rítmicas notas
de rocas, zarzas y tierra …
Esas son las melodías
que crea la naturaleza.
Sigue y transcurre su viaje
por cañadas y veredas,
tranquila, en un remanso
lleno de paz y nobleza.
Y al atravesar el valle
se vuelve altiva...serena.
Cielo, para quedar maravillado
observando las estrellas
que invitan a la ensoñación,
un placer soñar con ellas.
Cuando el sol se asoma
y el día es diáfano,
majestuoso el color
azul, profundo, lejano,
mirando quedo hechizado
de ver tanta belleza
en un cielo iluminado.
Tierra, la perla del universo
donde un día puso Dios
la hermosura sobre ella,
su mar y sus montañas
en ríos, en sus laderas,
en selvas impenetrables,
desbordadas de belleza.
Laderas de las montañas
prados anegados de flores
cual si fuera un arcoíris
del pintor que en su paleta
llena el mundo de colores.
Este poema hace tiempo que lo escribí. (Duerme en el cajón) De vez en cuando iré editando alguno.
Pintura:Gerhard Nesvadba- About Martin



















